Qué es el inconsciente y cómo funciona

Respondiendo a vuestras preguntas y sugerencias voy a arrojar un poco de luz sobre este tema.

 

En la Biodescodificación, en Bioneuroemoción, en PNL y en otras metodologías siempre hablamos del inconsciente, siempre trabajamos sobre el inconsciente. Pero, ¿qué es el inconsciente?

 

El ser humano es el ordenador más potente inventado hasta hoy sobre la tierra. A cada instante percibimos una cantidad ingente de información: lo que vemos, lo que oímos, la temperatura sobre nuestra piel, el roce de nuestra ropa sobre el cuerpo, el tono de voz del que nos habla, los gestos, sentimos la energía del lugar y de los demás, los aromas, los sabores, y un sinfín de informaciones. Si tuviésemos que procesar toda esa información, simplemente nuestro procesador explotaría. Para que esto no ocurra tenemos unos filtros que separan la información recibida en dos partes: una es gestionada conscientemente por nuestra mente consciente y otra, el llamado inconsciente, absorbe todo aquello que ahora mismo no necesitamos procesar. Si tú me hablas hago el esfuerzo por entender tus palabras, no necesito también registrar de forma consciente el ruido del jardín fuera del bloque donde juegan niños. Es decir, no registro esta información conscientemente pero esa no se pierde, se graba en mi inconsciente. Así se forman por ejemplo las alergias. Puedes leer más sobre ello en mi post “El mensaje oculto de las Alergias”

 

¿Cómo funciona el inconsciente? Lo hace en base a 4 leyes universales, es decir, se cumplen siempre. Vamos a ver cuáles son.

 

El inconsciente obedece 4 leyes básicas. Esas 4 leyes funcionan tanto cuando enfermamos, como cuando sanamos. Esa es una excelente noticia, ya que indica que la enfermedad siempre es reversible. Tan sólo hay que desandar el camino recorrido que nos ha llevado a la enfermedad.

 

1ª Ley: El otro no existe. En mi realidad biológica el otro no existe, todo es yo, todo está conectado en uno. Aquí observamos dos conflictos fundamentales: la Identificación y la Proyección. Lo que hago es que a través de empatía, de la compasión asumo como mío el problema del otro. Un ejemplo claro es: una mujer que enferma de cáncer de pulmón y su mejor amigo desarrolla el mismo cáncer. Es decir, el amor por la amiga y la compasión hacía su sufrimiento hace que el amigo asuma como suyo el conflicto, y desarrolla la misma enfermedad. El deseo mental y emocional de dar vida al otro hace que el cuerpo entienda que esa necesidad de vida es propia. Otro ejemplo es la madre que desarrolla cáncer de hígado porque la hija se ha casado con un artista. La madre tiene la creencia “mi hija se ha casado con un muerto de hambre”. El cuerpo no diferencia entre el miedo que la hija va a pasar hambre y el propio hambre, es decir, el otro no existe para el inconsciente, éste proyecta y genera en el propio cuerpo lo que es del otro.

 

2ª Ley: El inconsciente no diferencia entre realidad, ilusión, imaginación y simbolismo. Es decir, el inconsciente no distingue entre lo que ocurre y lo que imaginamos que ocurre. Eso es muy fácil de comprobar. Piensa en que estás mordiendo un trozo de limón. ¿Qué ocurre? Estás teniendo una reacción biológica aunque realmente no hayas mordido el limón. ¿Por qué? Por la 2 ley del inconsciente. Funciona siempre. Hay que tener muy presente esta ley en nuestro día a día. Cuidado con frases como “me pones enfermo”, “me he comido un marrón”, etc. Si no quieres que algo negativo ocurra no pienses en ello. Si no quieres atraer algo, no pienses en ello, menos aún lo digas en voz alta o lo escribas. Por esa misma razón, llevado a un nivel superior, no funciona luchar contra cualquier cosa, ya que tu solo pensamiento contra esa cosa la hace más real, la genera en más cantidad, la refuerza. Por la 2 ley del inconsciente la crítica (una costumbre muy extendida en la sociedad moderna) resulta muy, muy tóxica. Dedicarle energía mental y emocional a algo negativo es tóxico para el alma y el cuerpo, es crear más de aquello que supuestamente aborreces. Mucho mejor sería dedicar tus pensamientos a aquello que quieres, a la paz, al amor, al equilibrio, a la armonía. ¿Quieres salud? Piensa en salud. ¿Quieres paz interior? Imagina y siente paz interior. ¿Quieres paz en el mundo? Genérala en tu mente, siéntela, imagínala, vívela y así aportarás energía de paz en el mundo. Donde pones tu atención, pones tu energía, y donde pones tu energía eso es lo que vas a crear.

 

3ª Ley: El tiempo no existe. Está demostrado que el inconsciente es atemporal, que interpreta la información siempre en presente. El pasado, presente y futuro para él es lo mismo, todo ocurre en el instante presente. Un conflicto ocurrido hace 40 años y no resuelto tiene la misma fuerza sobre la persona en este instante. Un miedo por un futuro que Dios sabe si va a ocurrir tiene el mismo impacto como si ocurriera ahora mismo. Para el inconsciente además, un conflicto vivido y no resuelto por un ancestro hace 200 años sigue siendo igual de real y actual ahora mismo, hasta que no sea comprendido y resuelto, claro. Como he dicho al principio, las mismas leyes que llevan a la enfermedad o al patrón que se repite en nuestra vida, sirven para sanar esa misma enfermedad y ese mismo patrón. Sólo hay que ponerle conciencia y pedir ayuda especializada, a través de técnicas energéticas o herramientas de otro tipo, para transmutar la información.

 

4ª Ley: El inconsciente es inocente. De esto ya he hablado muchas veces. El inconsciente no distingue entre una verdad y una mentira, una broma, o un sarcasmo. Como se suele decir, una mentira repetida mil veces se convierte en verdad. Si durante un día entero te dices a ti mismo lo torpe y patoso que eres verás cómo las cosas empezarán a caer de tus manos o acabarás tropezando con todo. El inconsciente no juzga. Lo que le das lo acepta al 100%. El que juzga es la mente consciente que ha recibido una educación en casa, en el colegio, en la sociedad. En Europa eructar durante la comida es de mala educación. Sin embargo en los países árabes es un gesto de agradecimiento por la buena comida que te han servido. Eso es mental. Lo que para una cultura está bien para otra está mal. Tú decides cambiar tus creencias o vivir en otras. Para la biología sin embargo todo es verdad. Todo soy yo, todo es verdad, todo ocurre en este instante, para enfermar y para sanar.

 

La conclusión a la que nos llevan estas 4 leyes es: Si todo es posible, entonces TODO ESTÁ BIEN

 

En las terapias utilizamos estas características del inconsciente para poder modificar los recuerdos inconscientes que tenemos. De alguna manera le “engañamos”, creamos nuevos recuerdos, propios y de nuestros ancestros, modificamos la información escrita en nuestras células, en nuestro ADN, en nuestros chakras, que no son otra cosa que discos duros que guardan información nuestra y heredada. Los resultados pueden ser muy visibles y sensibles. Te daré un ejemplo. Toda mi vida he sido muy friolera. Incluso en verano, si estaba en una sala con aire acondicionado, yo necesitaba una manta. Era exagerado. Todos en manga corta y yo con bufanda y chaqueta. Hasta que hice un trabajo de estudiar mi árbol, donde descubrí que tenía relación con mi bisabuela por línea paterna. Hice un trabajo en el que pregunté a mi bisabuela qué necesitaba para sentirse bien. Me respondió: calor humano, amor. Y yo se lo envié, desde mi corazón al suyo. Luego sentí cómo ella recibía en su corazón todo el calor y todo el amor que yo le enviaba. El día siguiente podía ir sin la bufanda y la chaqueta, ya no sentía frío corporal. Mi bisabuela había recibido calor y amor en el corazón, y yo experimenté ese cambio de información en mi propio cuerpo.

 

Es una demostración muy simple de cómo funciona el inconsciente. Es inocente, no duda y no juzga, todo es verdad, todo soy yo y todo ocurre ahora. Así todo se puede resolver y sanar ahora. Yo puedo cambiarme a mí, y sólo a mí. Y puedo hacerlo ahora mismo. Sólo de mí depende. En mi está el conflicto y en mi está la solución. ¿Qué significa esto? Que si me molesta algo en el otro, eso no es más que una proyección mía sobre el otro de mi propia sombra, de la información que yo llevo en mi inconsciente y no reconozco, o no acepto en mí. ¿Y cómo puedo hacer para que deje de molestarme lo que veo en el otro? Trabajarme a mí, sanarme a mí. La “molestia” es mía, está en mí, y la solución está en mí también.

 

Eres el dueño y señor de tu vida. Tu inconsciente te ayuda a ver lo que necesitas sanar. Está en tu mano decidir hacerlo. Y yo estoy aquí para ayudarte.

 

Luz, Paz y Amor

Qué es el inconsciente y cómo funciona

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