La importancia de la alimentación. 1ª parte

La importancia de la alimentación es, sin lugar a dudas, un tema que ocupa a muchos hoy en día. Te recomiendo que vuelvas a leer mi post anterior Cómo mantenerse en Armonía para experimentar la Salud Perfecta donde hablé brevemente sobre ello, como uno de los puntos cruciales para estar en armonía y obtener una salud perfecta.

Qué se considera alimento

Parece obvio, pero te aseguro que no lo es tanto. Cuando te digo alimento enseguida piensas en un filete, un guiso o una ensalada. Sin embargo, para aclarar de qué vamos a hablar en este post es preciso sentar las bases de la terminología.

Alimento es toda aquella forma de energía que yo puedo absorber a través de mi cuerpo físico y a través de mis sentidos.

He comentado muchas veces que en este Universo todo es energía, manifestada bajo forma física que no es más que energía más densa, o formas más sutiles como luz, sonido, aromas y otras formas sutiles de energía como son los pensamientos y las emociones. Por tanto, podemos concluir que todo aquello que yo puedo absorber es alimento para mí. Al mismo tiempo todo aquello que yo genero también puede ser alimento para otros.

Tipos de alimento

Visto lo anterior, hay que distinguir entre el alimento físico – todo aquello que conocemos como comida y bebida, y el alimento sutil – todo aquello que no es físico, pero nos nutre de alguna manera aportándonos información.

Alimentos físicos

Sobre este tema hay muchísima información pero muy contradictoria. En miles de libros, artículos, etc. unos tratan de convencerte de que te hagas vegetariano, otros te convencen de lo peligroso que es eso. Los hay que te dicen que comas todo crudo y otros recomiendan que toda la comida sea cocinada. Unos dicen que no consumas carbohidratos y otros que las proteínas y grasas son malísimas. Algunos enseñan a comer según tu grupo sanguíneo y otros te dicen que lo mejor es ayunar. En definitiva, no resulta muy fácil saber qué comer.

Dicho eso, considero, y no tienes por qué creerme, experiméntalo por ti mismo, es que lo mejor es escucharle a tu cuerpo. No por casualidad Jesús dijo: “Cuando tu cuerpo te pide vino, dale vino”. Lo que quiso decir es: escucha a tu cuerpo. Observa a los niños pequeños, verás que saben perfectamente si algo les apetece o no. Lo malo es que luego les obligamos a comérselo todo y a toda costa, pero este es otro tema. Así luego pierden el instinto natural de saber qué les apetece y en qué cantidad. Es algo que todos supimos de pequeños y luego olvidamos. Ahora, si queremos vivir en armonía con nuestro propio vehículo físico, el cuerpo, debemos cultivar esta habilidad de nuevo.

Reconocer lo que el cuerpo necesita

Hace tiempo leí sobre una chica, de estas generaciones nuevas que nacen con habilidades extrasensoriales despiertas. La chica es capaz de percibir información del mundo que la rodea, se podría llamar clarividente. En un relato suyo que me impactó explicaba cómo un día quedó a comer con una amiga. A la hora de pedir la comida la chica vidente percibió la incoherencia en su amiga. El corazón de esa deseaba tomar una fruta, su mente pensaba que “sería más saludable” pedir una ensalada verde, pero finalmente su boca pidió hamburguesa y tarta de chocolate. Según la chica vidente esto nos pasa a todos. Hemos olvidado escucharnos de verdad. Además, estamos constantemente bombardeados por anuncios que tratan de tentarnos con algún “manjar” y en porción grande.

Es evidente que no sabemos comer lo que nuestro cuerpo necesita. Comemos lo que nos inducen que comamos o, lo que “creemos” que es mejor comer. ¿Puedes ver la diferencia? No es lo mismo sentir lo que tu cuerpo necesita, que alimentarte en función de unas creencias probablemente sacadas de los medios de comunicación (que yo considero más bien de manipulación).

Qué comer y qué no comer

Para saber qué comer es necesario reconocer las necesidades del cuerpo.

Comer no es sólo llenar la tripa. La alimentación debe nutrir el cuerpo. Debe ser lo más natural posible. Cualquier comida procesada, empaquetada, enlatada y embotellada ha perdido gran parte de sus nutrientes. Esta para durar meses y años en la tienda está llena de conservantes químicos dañinos para el organismo. Para que sea más atractiva, colorantes químicos dañinos. Para potenciarle el sabor, más químicos. A todo se le añade azúcar, y ya no es secreto para nadie que es la peor droga hoy en día y además totalmente legalizada. La comida basura tiene muchas calorías, pero casi ningún nutriente. Y no seguiré más…

Entonces, ¿qué comer? Yo diría: evita toda comida procesada. Compra tus productos y prepara tu propia comida. Elige productos de buena calidad, nutren más. Siempre que puedas compra del campo, de los productores. Compra fruta, verdura, cereales y legumbres, si te apetece carne o aves, pero todo lo más ecológico y natural posible. Si es fruta, que haya madurado en el árbol el mayor tiempo posible.

Cuando se trata de comer carne o aves, procura comprar de granjas donde los animales viven en libertad. Aun así, preferiblemente reduce la ingesta de carne. Por muy “ecológica” que sea hay un hecho innegable: los humanos han olvidado sacrificar un animal de forma correcta. Lo hacen sufrir y ese sufrimiento, esa violencia, ese terror de la muerte anunciada, se quedan grabados energéticamente en la carne del animal. Al ingerirla ingerimos las emociones del animal. Hay que ser conscientes de ello. Comer debe ser un acto consciente.

Algunos alimentos a evitar
  • Deja de tomar leche animal

Por dos razones. Para que las vacas produzcan leche se les mantiene en estado de lactancia de forma permanente y antinatural. Normalmente no las dejan ni moverse del sitio. El sufrimiento de estas es descomunal y lo ingerimos a diario. No es posible que afecte bien a nuestro cuerpo y a nuestras emociones. En los años 50 en América convencieron a las mujeres a beber leche a diario, porque así tenían más aporte de calcio y evitaban la osteoporosis. La razón real era puramente comercial: había sobreproducción de leche ese año y necesidad de venderla. Hoy está científicamente demostrado que el aporte adicional de calcio vuelve los huesos frágiles. En caso de tener osteoporosis la leche animal es totalmente desaconsejable.

La segunda razón por la que no hay que tomar leche animal es psicológica. No hay otro animal que tome leche de mayor, lo hace sólo el humano y desde los años 50 del siglo pasado. En el inconsciente colectivo humano está grabado desde hace millones de años que tomar leche es cosa de bebés. Psicológicamente esto coloca a las personas que siguen tomando leche animal de mayores en la posición inconsciente de “ser infantil, indefenso, necesitado de una madre que les proteja”. Y así, fácilmente manipulable.

  • Deja de tomar azúcar

Salvo la contenida en la fruta. El azúcar es adictivo, está demostrado. Está en toda la comida procesada, empaquetada, envasada. También en el pan y en la carne. Cuando quieras endulzar algo usa miel natural o estevia, una planta medicinal que crece en España y en muchos otros países. En resumen, si tu cuerpo te pide dulce, por favor, come fruta. Es lo más saludable.

  • Deja de tomar harinas blancas y refinadas, evita el gluten

Puedes aprender a hacer tu propio pan integral y natural, sin azúcar ni conservantes. Compra semillas y muélelas tu mismo. Hornearlo es cosa fácil. De esta manera sabrás lo que comes.

Libro recomendado

Hay un libro que recomiendo mucho de Antony William, “Médico médium”. Da consejos prácticos de cómo alimentarse de forma más saludable para sanar muchas enfermedades, incluso algunas no identificadas todavía por la ciencia o mal diagnosticadas.

Ten en cuenta las necesidades del cuerpo y del momento

La comida es energía con una vibración determinada. Todo aquello que creció recibiendo la luz del sol tiene una vibración más elevada, más sutil. Los alimentos que provienen de la tierra tienen más energía de tierra. Cuando quieras meditar y tener más conexión espiritual procura que tu alimentación sea más ligera, más solar. Si por el contrario necesitas anclarte a tierra, “bajar de las nubes” y estar más presente en tu vida terrenal, tu comida debe ser más de tierra. Cuando tu trabajo exige más esfuerzo físico necesitarás más energía de tierra. Pero si tu trabajo es más mental, si eres estudiante y tienes que aprender mucho, precisas de más fruta. Ella le dará más energía al cerebro.

La importancia de la alimentación no está sólo en la composición química y los nutrientes de un alimento. También es importante su energía, su color, por tanto su vibración. Es importante la época del año en que lo consumes, ya que según si estamos en primavera o en otoño tu cuerpo necesita un tipo de energía diferente. Cada órgano necesita de alimentos diferentes según en qué momento te encuentras. Todo esto lo enseña la Medicina Tradicional China, pero también otras tradiciones. Es bueno que conozcas las propiedades de los alimentos autóctonos de tu tierra. No es igual la alimentación en China, en Europa u otros lugares. Si tienes un órgano enfermo puedes sanarlo o aliviar tu dolencia sólo cambiando tu alimentación. Consúltame si es tu caso.

Cuándo comer

La importancia de la alimentación está ligada no sólo a qué comer sino también cuándo comer.

Sobre esto tampoco se ponen de acuerdo los autores. Unos recomiendan comer 5 veces al día, otros sólo 2 veces. Algunos insisten en la importancia del desayuno y otros sin embargo dicen que desayunar es perjudicial. Mi consejo es: come cuando realmente sientas hambre, pero asegúrate de que sea hambre de verdad y no ganas de picar algo por ansiedad o aburrimiento.

Hay personas que se despiertan con hambre. Yo no. Desde pequeña me resultaba imposible desayunar. Necesitaba que pasaran un par de horas para poder despertar y que mi estómago despertara también. Otras personas no pueden ir a la cama con el estómago vacío, precisan cenar fuerte. A mí me gusta cenar pronto y ligero, y tener tiempo para digerir. Piensa que el sistema digestivo necesita tiempo de reposo y ese es por la noche. No lo sobrecargues de trabajo fuera de su horario.

Obsérvate y toma conciencia de tu cuerpo. Aprende a reconocer cuándo tienes hambre, cuándo te apetece una fruta o un plato de pasta. Es importante que seas capaz de leer las señales de tu cuerpo, sólo debes observarte y tomar nota. Cuando algo no le gusta el cuerpo lo dice. Presta atención.

El ayuno

Aparte de la importancia de la alimentación en sí es preciso saber cuando ayunar.

En la cultura europea actual se cree que no se puede estar sin comer ni un solo día, incluso al enfermo se le obliga a comer. Totalmente erróneo. Cuando un niño enferma se niega a comer. Un animal enfermo deja de comer hasta que sana. El cuerpo tiene muchas reservas – está demostrado que podemos ayunar 30 – 40 días y eso no causa la muerte. En todas las tradiciones existe el ayuno como método de purificación física y espiritual. Los cristianos ortodoxos practican el ayuno de 3 días sin comida ni agua. El islam tiene el mes del Ramadán, cuando las personas se abstienen de comer y beber a lo largo del día hasta la puesta del sol. En las tradiciones budista, hindú, tibetana ayunar es algo común.

Es bueno ayunar de vez en cuando. Es un momento de descanso para el sistema digestivo, se purifica el cuerpo, se desintoxica física y energéticamente, y se obtiene un estado de paz interior y claridad mental. Se liberan bloqueos energéticos, bloqueos emocionales, se activan procesos de liberación de energía. Siempre y cuando el ayuno se haga por decisión propia, y de la forma correcta, es positivo. Recomiendo un día de ayuno a la semana de forma regular. El cuerpo lo agradecerá. Si tienes más interés sobre el tema consúltame.

Cómo comer

Pienso que es una cuestión incluso más importante que qué o cuándo comer. La calidad de los alimentos es importante, desde luego. Sin embargo, influye mucho más la forma en que comemos. Como dije antes, el acto de comer debe ser un acto consciente. En nuestra vida “civilizada” comemos de cualquier manera – de pie, de prisa y corriendo, delante del ordenador, andando por la calle, con el móvil en la mano… Cuando el momento de comer debería ser un momento sagrado.

Hay que tomarse el tiempo necesario para comer. Poner la mesa, servir la comida en un plato bonito, sentarse relajadamente. Antes de empezar – bendecir la comida y dar las gracias a Dios, al Sol y a la Tierra por estos alimentos, a las personas que los cultivaron, recogieron, transportaron hasta tu mesa. Dar las gracias a la persona que preparó la comida, si no fuiste tú. Bendecir y dar gracias. ¿Crees que nuestros ancestros lo hacían por casualidad?

Hace tiempo las personas sabían que bendecir la comida y dar gracias por ella mejoraba infinitamente su alimentación. Empezar el acto de comer de esta manera modifica tu estado de ánimo, centra tu atención en lo que haces, en el presente, te ayuda a desconectar de tus deberes diarios, hace que estés en paz y amor. Eleva tus vibraciones. Ayuda a que disfrutes del acto y del alimento, lo cual es doblemente disfrute.

Comer de forma consciente

Hace 100 años en Bulgaria vivió y enseñó un maestro llamado Petar Deunov. El decía que antes de comerte una manzana es bueno parar, sostenerla en la mano, acariciarla, bendecirla y dar gracias por tenerla. Después, decía, había que comerla despacio, a mordiscos pequeños, disfrutando de cada mordisco, masticando mucho y sin prisas. Concentrarse en el acto de comer, no pensar en otras cosas, no comer de forma mecánica, sino comer de forma consciente. Decía el maestro que el momento más adecuado para parar de comer era cuando más se disfrutaba de la comida. Quedarse con un poco de hambre. No abusar de la comida nunca, de ninguna de las maneras. Y no sentarse a comer estando alterado o de mal humor. Comer en silencio o con música suave y relajante sería lo más apropiado.

Cómo cocinar

Antes te he aconsejado a que prepares tu propia comida y la de tu familia. Es muy importante tu estado de ánimo y tu actitud a la hora de cocinar. Recuerda, eres un generador y transmutador de energía, eres un Creador (lee más en Cómo mantenerse en Armonía para experimentar la Salud Perfecta). Al manipular los alimentos no sólo debes tener las manos limpias. Debes tener la mente en paz y armonía, y las emociones en equilibrio. Porque cocinar es un acto de Alquimia Sagrada.

Si al cocinar estás de mal humor, cabreado con el jefe o con tu pareja, resignado y desilusionado, ¿qué crees que servirás en los platos de tu familia? Les servirás mal humor, cabreo, resignación y desilusión. Si estás pensando en lo mucho que odias a alguien, servirás odio en los platos. Sin embargo, si cocinando piensas en cuanto amor sientes por tu pareja y por tus hijos, qué alegría te da poder alimentarles, lo feliz que estás por tener esa familia maravillosa, ofrecerás platos llenos de amor, alegría y felicidad. Sólo de ti depende.

Aunque cocines sólo para ti, no importa. Sírvete amor, alegría, felicidad y agradecimiento a la Vida, sírvete todo aquello que te gustaría recibir de los demás. Ya no podrás olvidarlo – cocinar es una responsabilidad y un acto de Magia.

Dónde comer

De ninguna manera hay que comer en sitios ruidosos y estresantes, con el telediario, viendo una película, delante del ordenador, con el móvil en la mano o discutiendo. Eso arruina la comida, la envenena. No comer en el puesto de trabajo. Tampoco comer en restaurantes a diario. De vez en cuando y para compartir la comida con gente si, pero no de costumbre.

Una comida por obligación en un restaurante y en ambiente agresivo, ruidoso o con conversaciones desagradables de trabajo te puede traer indigestión y malestar. Te habrá pasado más de una vez. Sólo presta atención. No fue “la comida que te sentó mal”. Probablemente fueron las conversaciones, la energía del sitio o de tu compañía, o fueron el mal humor y el cabreo del cocinero que quedaron impregnados en los alimentos. Tú cuerpo es sabio, escúchale. Aprende a decir que no cuando realmente no te apetece estar en un lugar o con determinada gente. Aprende a elegir lo bueno para ti y no lo “políticamente correcto”. Es un acto de respeto y de valorarte a ti mismo.

Por lo anterior se desprende que lo más adecuado, siempre que sea posible, es comer en casa o en un lugar tranquilo con buena energía. Si es en compañía que esta sea agradable y amistosa. Es imperativo que el ambiente sea agradable y calmado.

Qué más tener en cuenta

Otra cosa que desaconsejo es el uso del microondas. Las ondas de este cambian por completo la estructura del alimento, cambian sus vibraciones y no precisamente para mejor. Calienta la comida en el fuego o en el horno. Usa un hervidor de agua para el té o una cafetera para tu café. Opciones hay muchas.

No tengas en móvil en la mesa o en la mano mientras comes. No se va a acabar el mundo si te permites desconectarte por un rato. Al comer lo importante es que tu atención esté en el acto de comer. Si estás pendiente del móvil el comer se vuelve automático por lo que no asimilas igual la alimentación, no estás siendo consciente, no captas las señales de tu cuerpo. Es una falta de respeto hacia ti mismo. No atiendas al móvil si te llaman mientras comes, mejor apágalo. Así los demás también sabrán que deben respetar tu tiempo para comer. Nada es tan urgente ni importante que no pueda esperar media hora, ¿no crees?

Otra razón para no tener el móvil cerca de tu comida son las ondas WiFi. Ya bastante contaminado está nuestro entorno por esas ondas perjudiciales para salud humana. No es necesario que expongas tu comida y a ti mismo a esa influencia de forma tan directa. Ten el móvil a más de 30 cm de ti, y en este caso, de tu comida. Mejor tenlo apagado.

Alimentos sutiles

Cuando hablamos de la importancia de la alimentación debemos tener en cuanta sin lugar a dudas a los alimentos sutiles. Puedes leer sobre estos en La importancia de la alimentación. 2ª parte.

La importancia de la alimentación

Me encantaría conocer tu opinión y comentarios sobre este tema, y si te gusta compártelo

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3 comentarios sobre «La importancia de la alimentación. 1ª parte»

  1. Maria

    Muy interesante!! Nos preocupamos del sobrepeso, pero no de una verdadera alimentación.
    Saludos! 🙂

    • recodificaturealidad

      Gracias María!

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